Viñedo

Nuestra filosofía

Respeto por la vida del suelo, los ritmos del cielo, la observación, el instinto y la intuición.

La Finca

La finca está a 830 y 850 metros de altitud en dos ubicaciones, Sierra de Utiel y Sierra de la
Ceja.
Nuestra familia cuenta con 20 hectáreas de viñedo ecológico y biodinámico repartidas en
más de 40 pequeñas terrazas con diferentes orientaciones, altitudes y tipos de suelos
(arcillas, arenas, gravas y calizas) y sedimentos marinos con restos de fósiles del mioceno.
Rodeados de pinos, encinas y monte bajo, contamos con viñas jóvenes y también con parcelas de hasta 105 años de edad.

Viticultura Ecológica y Biodinámica

Practicamos agricultura ecológica en toda la
finca desde hace décadas, nuestras parcelas
y vinos están certificados con el sello
Europeo de Agricultura Ecológica.

Además, desde el año 2007 cultivamos
siguiendo las pautas de Agricultura Biodinámica.

Consiste en tres conceptos
importantes: entender la finca como un
conjunto conectado entre la tierra, las
plantas, los animales, el entorno y los seres
humanos que la cultivan; en segundo lugar,
emplear una serie de preparados
biodinámicos elaborados a partir de plantas
medicinales para vitalizar la tierra y los
cultivos; y en tercer lugar, seguir una serie de calendarios para respetar los días más propicios para trabajar la finca según las
influencias de la luna y los planetas.

Toda nuestra familia se formó en Agricultura Biodinámica hace 17 años, mediante formaciones regladas durante más de 4 años y viajando por diferentes fincas Biodinámicas de España y Francia.

Nos convertimos en pioneros en nuestra comarca en Viticultura Biodinámica, ofreciendo durante años nuestra ayuda a diferentes viticultores y bodegas de la zona para su conversión a Biodinámico y participando asiduamente y actualmente durante varios años en formaciones a los futuros Enólogos y Viticultores en la Escuela de Viticultura y Enología de Requena.

Las variedades y el terruño

Contamos con variedades locales como el
Bobal, la Merseguera (Marisancho), Cencibel
(Tempranillo), Macabeo (Viura) además de Syrah, Monastrell y Riesling.

Nuestra filosofía en la elección de variedades es: respetar por un lado el legado histórico de las variedades que teníamos (algunas viñas que conservamos tienen más de 100 años de edad) y por otro lado incorporar variedades que, gracias a nuestros conocimientos en viticultura, sabemos y hemos demostrado que se comportan muy bien en nuestra región.